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Crisis de lactancia ¿Qué son y cuando se producen?

La lactancia materna es siempre a demanda. Hay veces, en determinados casos como bebés que han nacido con un peso mas bajo, bebés prematuros o bebés muy dormilones que la lactancia materna ha de hacerse a oferta, es decir, ofrecer frecuentemente el pecho para que se vean cubiertas las necesidades nutricionales de los primeros días.

El pecho regula su producción en base a lo que el bebé demanda.

Las primeras seis semanas de vida de un recién nacido corresponden a la fase de calibración de la lactancia materna, por eso es tan importante que el bebé haga tomas frecuentes y no restringirle las tomas.

Si todo va bien, el bebé irá mamando conforme a sus necesidades y el pecho irá ajustando la producción de leche para que se produzca un óptimo desarrollo nutricional del bebé.

¿Qué es la crisis de la lactancia?

Las crisis de lactancia, también conocidas como estirones o estirones de crecimiento, son momentos en la lactancia de un bebé en los que aumenta la cantidad de leche que necesita tomar y necesita decirle al pecho que necesita producir más leche.

La palabra que mejor define esta fase es caos.

Cuando parecía que todo iba bien, que el bebé comía de forma más o menos predecible, de repente todo se puso patas arriba.

¿Cuáles son los síntomas de una crisis de lactancia?

Algunas de las características que mejor describen estas crisis de lactancia son:

  • El bebé parece incómodo en el pecho. Agarra el pezón y tan pronto como lo succiona lo retira. Así que una y otra vez.
  • El bebé se contrae en el pecho.
  • -El bebé parece empujar el pecho. Lo empuja con las manos y llora desconsoladamente cuando se lo ofrecemos.
  • -El bebé comienza a mamar con mucha frecuencia y por más tiempo. Cuando finalmente parece calmarse, pasa horas y horas sobre el pecho. El sueño es más ligero y una vez separada del cofre, llora y lo vuelve a pedir.
  • -Cuando están dormidos o somnolientos tienden a succionar mucho mejor y no suelen mostrar los síntomas mencionados anteriormente.


Todos estos síntomas suelen causar una gran angustia a las madres ya que no entienden lo que está pasando y sienten que su bebé está perdiendo el pecho o incluso que no hay suficiente leche y se están muriendo de hambre.

Nada más lejos de la realidad. Esta es la única arma que tiene el bebé para estimular el pecho y enviar una señal para producir más leche.

Los tirones y las tomas frecuentes hacen que el pecho produzca más leche para satisfacer las necesidades nutricionales del bebé, que pronto aumentarán.

Para las mamás que quieren proteger sus senos de la irritación mientras amamantan, recomendamos leer nuestro blog sobre la protección de los pezones durante la lactancia.

¿Qué consejos hay para superar una crisis de lactancia?

Lo más importante es saber que son parte de un proceso normal de lactancia y tienen un principio y un final. Conocer la naturaleza de las crisis y que ellas son parte del correcto desarrollo de la lactancia materna brinda seguridad a los padres para enfrentarlas.

Algunas pueden ser bastante duras y frustrantes, especialmente para la madre. Si alguna vez siente que no puede soportarlo más, use la técnica de reinicio. Deje al bebé al cuidado de otra persona por un tiempo y haga algo que sea bueno para usted (dúchese con agua tibia, salga a caminar, etc.). Lo más probable es que el bebé llore en esa media hora en la que no estás, pero lo más probable es que esté llorando frente a su pecho en medio de una de esas angustias de crisis.

Después de este reinicio, la madre suele llegar mucho más tranquila a la hora de alimentarse y el bebé suele estar más tranquilo también y la alimentación puede continuar con normalidad.

No ofrezcas biberón, leche materna o leche artificial, en ninguna toma que te haga sentir que te vas a quedar con hambre durante un arranque de lactancia, ya que el propósito de estas crisis es estimular tanto el pecho que haya un aumento de producción. Si se reduce el estímulo, es posible que esto no se refleje posteriormente en un correcto aumento de la producción de leche materna.
Debido a que los bebés dormidos o somnolientos tienden a comer mejor durante las crisis de lactancia, trate de amamantar en un ambiente tranquilo, alejado del ruido y las luces tenues.
No lo obligues a mamar. Si no quieres, ofrece otro horario.
Siempre dé según sea necesario, más aún cuando esté en medio de una crisis de lactancia.